Región Noroeste

Región Noroeste

La Región Noroeste presenta un folclore vivo, fundado en el saber ancestral de los Incas, las tradiciones heredadas y su sincretismo con la cultura traída por los españoles configuran una expresión auténtica, rica y compleja que ganó popularidad y reconocimiento a nivel nacional.


Ubicación geográfica: 

Esta región limita con Bolivia, Chile y abarca las provincias de Jujuy, Salta, O de Tucumán, Catamarca y La Rioja. Forma parte de la Región Andina. (https://siete-claves.webnode.page/musica-andina/)


Especies musicales: 

entre sus especies musicales encontramos diversas danzas como la zamba carpera, escondido, bailecito norteño; especies heredadas de los incas como el huayno, y su secuela el carnavalito, además tenemos aquí las especies pertenecientes al canto con caja: copla, baguala, vidala.


Instrumentos:


Anata o tarka:

Lamada anata porque se acostumbra tocar durante una fiesta anual, y tarka debido al árbol con que se construye usualmente.

Es una flauta de pico construida con un trozo de madera blanda, al que se le realiza en el centro una perforación circular longitudinal. Tiene seis perforaciones en la pared anterior, pared que tiene una parte rebajada. La Anata se construye en distintos tamaños y diferentes registros - los de 30 cm. de longitud son los más habituales en la Región del Noroeste, con 4 cm. de diámetro - pues junto al bombo y el redoblante se agrupan formando bandas, especialmente durante la época del carnaval, y para los jueves de comadres, para ejecutar danzas tales como huaynos y carnavalitos. Es un instrumento que procede de Perú y Bolivia donde se lo conoce con el nombre de tarka.

Quena:

Se construye con caña, hueso u otro material. Generalmente tiene seis o siete agujeros, uno en la parte inferior y los restantes en la parte superior. Se la usa junto con el tambor para acompañar bailecitos, carnavalitos o huainos, ejecutándose muy especialmente melodías pentatónicas. Es el más difundido de los instrumentos aerófonos.

Pinkullo:

Héctor Luis Goyena en "Música Tradicional Argentina" nos lo describe como una típica flauta de pico que se hace con caña, con 6 orificios de digitación equidistantes en la mitad distal de la pared anterior y a veces un séptimo en la opuesta y una longitud promedio de 40 cm. Su empleo en la región noroeste disminuye gradualmente, aunque aún suele oírsela en niños y adolescentes.

Erke:

Es un instrumento de alrededor de seis metros de largo hecho de caña al cual se le quitaron los tabiques (salvo el primero). Pérez Bugallo nos explica que para eliminar los tabiques se realizan pequeños orificios cuadrangulares cerca de cada nudo, y una vez que éstos se eliminan, el orificio de acceso vuelve a taparse con el mismo trozo de caña, ajustado con cola o con cera. El pabellón Es la parte de la corneta que amplifica el sonido y está constituido por una cola vacuna "cuereada en bolsa", que moldeada y rellenada adquiere, una vez seca, la forma de un embudo curvo; allí se introduce el extremo distal de la caña. En algunos casos el pabellón se construye también con cuernos o latón, como en Santiago del Estero. El erke o corneta se ejecuta en contadas ocasiones, por lo general de carácter ceremonial. Se usa acompañando procesiones y danzas de suris, usualmente complementado por bombos. Su uso está delimitado al Domingo de Pascuas y Día de todos los Santos.

Siku o antara:

Siku es el nombre aymará de la flauta de pan; en quichua se lo llama antara, y en español zampoña. Tiene dos hileras de ocho tubos. La primera es del doble de tamaño que la segunda. En realidad, el siku es medio instrumento, pues se necesitan dos para obtener una escala completa, alternando los sonidos entre un siku y otro. La ejecución de este extraño instrumento, por tanto, requiere de ejecutantes expertos.

Erkencho:

Algunos autores lo consideran como una variante del erke, mucho más pequeño, al que llaman erkecito. Consta de una boquilla de diez a trece centímetros de largo y un cuerno de vacuno que amplifica el sonido. Se lo usa en Jujuy, Salta, Formosa y Chaco.

Charango:

Es una guitarrilla criolla, muy difundida en el norte de nuestro país, especialmente en Salta y Jujuy. Para la construcción del charango se utiliza como caja de resonancia la caparazón de un armadillo disecado, por lo general, se utiliza el quirquincho. El encordado consta de cinco pares de cuerdas. Se lo usa para acompañar bailecitos, carnavalitos o huainos... en algunas oportunidades, solo.

Caja:

Está construida con madera de tala, nogal, cardón sauce, etc. y con dos parches que pueden ser de oveja, cabra u otro animal. Con la madera se hace el "aro" del instrumento, y los parches son las membranas que, puestas en tensión sobre el aro, vibran.
Se utiliza en La Rioja, San Juan y Santiago del Estero; también en Jujuy, donde se lo denomina "uancara".

Ha sido un instrumento utilizado desde tiempos inmemoriales en las zonas del Noroeste Argentino… actualmente las "copleras" y "bagualeros" hacen uso de ella en sus repertorios.
Los santiagueños tienen la costumbre de cantar vidalas "a dos picos" sólo acompañados por las cajas.

En el cancionero argentino la caja se denomina de diferentes maneras: caja vidalera, caja chayera, etc. y es el instrumento más indicado para entonar estos sones propios de nuestro Norte.

Bombo:

Este instrumento, quizá el más representativo dentro de la música de raíz folklórica del Norte Argentino, que actualmente está siendo injustamente desplazado, puede pertenecer a tres variedades, según el estudioso necochence Rubén Pérez Bugallo: Orquesta, Procesión o Banda.

A nosotros nos compete el primero (de Orquesta), pero podemos decir que el de procesión se usa sin aro y es más chato que el anterior, y el de Banda es parecido al utilizado en bandas militares cuya altura es menor al diámetro, su fabricación es industrial, se ejecuta con un mazo.

Fuente: https://www.folkloredelnorte.com.ar/instru.htm 


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